martes 10 de noviembre de 2009
Atenuantes y agravantes
Estos medios de (in)comunicación de masas van a acabar conmigo. Escucho unas informaciones sobre no sé qué crimen en Pamplona. Hablan de los atenuantes, cuando todo el mundo sabe que son las (circunstancias) atenuantes las que hacen que se rebaje una pena. Lo mismo sucede con las (circunstancias) agravantes, que aumentan el castigo penal al malhechor. Es las y no los.
Buenas (por decir algo) noches,
Mario
Buenas (por decir algo) noches,
Mario
sábado 7 de noviembre de 2009
Efectivos
Estoy harto de escuchar como los medios de (in)comunicación de masas repiten y repiten aquello de "se han enviado diez mil efectivos a Afganistán". Mire usted, estúpido, será "se ha enviado un efectivo de diez mil soldados a Afganistán".
Hay gente que no aprende nunca.
Buenas tardes,
Mario
Hay gente que no aprende nunca.
Buenas tardes,
Mario
lunes 5 de octubre de 2009
Otrosí, empero
Les confesaré que no leo a diario la prensa. Me interesan cada vez menos esos asuntos mundanos. “¿Dónde está la sabiduría que perdimos al adquirir nuestros conocimientos? ¿Dónde el conocimiento perdido frente a tanta información?”, decía el poeta Thomas S. Eliot. Demasiada información y poco tiempo para vivir, así que al carajo con tanto periódico y tanto articulista tostón.
Otra veces, en cambio, acudimos a la palabra impresa como drogadictos a sus dosis. Mi sobrino me suele traer El País y, a veces, Público, y yo no le afeo la conducta. A periódico regalado no le mires el dentado.
Tengo la manía de empezar los periódicos por la última página, como para acometer las dosis de realidad y fatalismos poco a poco. Por esa razón leí una columna de doña Rosa Montero, tan habitual ella a hablar de los derechos del toro bravo, de las focas y el tráfico de sus pobres pieles que, sinceramente, son asuntos que me traen poco menos que al pairo.
Leí la columna, esta columna, y me encontré con una palabra que, cual pipa mala en bolsa contenedora de las mismas, invadió de un sabor amargo todo su textito. Estoy hablando de otrosí.
Mis entendederas no llegan tan lejos como para intuir las causas que llevaron a esta buena señora a usar un término tan desfasado, pomposo, flatulento y propio del lenguaje jurídico en una columna periodística. Me recuerda al odioso empero, que no quiere decir sino sin embargo, y que algunos plumillas e incluso traductores (recuerdo una muy mala traducción de La metamorfosis plagada de emperos) se avienen a usarlas con alegría, como si fueran más cultos o mejores personas.
Amiga Rosa Montero y compañía, no se esfuercen ustedes en emplear palabras que nadie usa. Hacen el ridículo y parecen escritores en formol. Otrosí, nadie les entiende y en el metro o en la cafetería de la esquina no tenemos el DRAE a mano. Empero, le pueden preguntar al camarero, pero es probable que en lugar de una respuesta les propine un guantazo. Y bien merecido.
Buenas tardes,
Mario
Otra veces, en cambio, acudimos a la palabra impresa como drogadictos a sus dosis. Mi sobrino me suele traer El País y, a veces, Público, y yo no le afeo la conducta. A periódico regalado no le mires el dentado.
Tengo la manía de empezar los periódicos por la última página, como para acometer las dosis de realidad y fatalismos poco a poco. Por esa razón leí una columna de doña Rosa Montero, tan habitual ella a hablar de los derechos del toro bravo, de las focas y el tráfico de sus pobres pieles que, sinceramente, son asuntos que me traen poco menos que al pairo.
Leí la columna, esta columna, y me encontré con una palabra que, cual pipa mala en bolsa contenedora de las mismas, invadió de un sabor amargo todo su textito. Estoy hablando de otrosí.
Mis entendederas no llegan tan lejos como para intuir las causas que llevaron a esta buena señora a usar un término tan desfasado, pomposo, flatulento y propio del lenguaje jurídico en una columna periodística. Me recuerda al odioso empero, que no quiere decir sino sin embargo, y que algunos plumillas e incluso traductores (recuerdo una muy mala traducción de La metamorfosis plagada de emperos) se avienen a usarlas con alegría, como si fueran más cultos o mejores personas.
Amiga Rosa Montero y compañía, no se esfuercen ustedes en emplear palabras que nadie usa. Hacen el ridículo y parecen escritores en formol. Otrosí, nadie les entiende y en el metro o en la cafetería de la esquina no tenemos el DRAE a mano. Empero, le pueden preguntar al camarero, pero es probable que en lugar de una respuesta les propine un guantazo. Y bien merecido.
Buenas tardes,
Mario
viernes 18 de septiembre de 2009
Jesuita
Hoy estoy de enhorabuena, he superado el umbral de los 4.000 lectores. No es que a mí me importe, pero me dice mi sobrino que no está mal, y yo todo lo que dice mi sobrino lo escucho y acato sin rechistar.
He ojeado (y hojeado) las páginas de El Cultural de El Mundo, que es lo mejor que sale de esa siniestra factoría mediática que lidera Pedro J. Ramírez, y he leído esa Primera Palabra que cada viernes escribe don Luis María Anson (que no Ansón, al ser, por lo visto, un apellido anglosajón). El respetable académico de la Lengua ha caído en un error frecuente, pero no por ello menos perdonable. Y reproduzco:
"El genio literario no suele desarrollarse en los albañales de la perfección formal sino en la provocación y en la fractura, en la huída de lo convencional...".
Los lectores mejor dotados ya habrán colegido que el error está en la palabra huida, que bajo ningún concepto hay que acentuar. A pesar de ser hiatos, las palabras con ui serán consideradas diptongos, razón por la cual no llevarán tilde y no se hable más. Como ya aprendimos en su día, ni
jesuita
beduino
huida
y otras palabras que no se me ocurren llevarán tilde jamás.
Buenas tardes,
Mario
PD: Y mucho menos llevará tilde Luis, que es un diptongo como una catedral, pero a veces uno llega a ver de todo.
He ojeado (y hojeado) las páginas de El Cultural de El Mundo, que es lo mejor que sale de esa siniestra factoría mediática que lidera Pedro J. Ramírez, y he leído esa Primera Palabra que cada viernes escribe don Luis María Anson (que no Ansón, al ser, por lo visto, un apellido anglosajón). El respetable académico de la Lengua ha caído en un error frecuente, pero no por ello menos perdonable. Y reproduzco:
"El genio literario no suele desarrollarse en los albañales de la perfección formal sino en la provocación y en la fractura, en la huída de lo convencional...".
Los lectores mejor dotados ya habrán colegido que el error está en la palabra huida, que bajo ningún concepto hay que acentuar. A pesar de ser hiatos, las palabras con ui serán consideradas diptongos, razón por la cual no llevarán tilde y no se hable más. Como ya aprendimos en su día, ni
jesuita
beduino
huida
y otras palabras que no se me ocurren llevarán tilde jamás.
Buenas tardes,
Mario
PD: Y mucho menos llevará tilde Luis, que es un diptongo como una catedral, pero a veces uno llega a ver de todo.
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Dislates de la prensa,
Normas elementales
jueves 10 de septiembre de 2009
La cartera y otros oficios
Sin que sirva de precedente, recojo la pregunta de Don* Antonio y no le respondo en el formulario destinado a los comentarios, sino que elevo su duda a la categoría de post. Que no se me queje.
Me preguntaba el amigo Don* Antonio sobre el uso del género en los sustantivos que usamos para denominar las profesiones y oficios. Que si médico o médica, que si juez o jueza, que si bombero o bombera.
Pues mire usted, como diría un político de derecha (o derechas, que ya le veo venir, Don* Antonio), ante esto yo lo que aplicaría sería el sentido común, que es eso a lo que aluden a menudo los políticos de derecha, o derechas, sin aplicarse mucho el cuento, y no entremos en política que mi sobrino me lo tiene prohibido.
Resulta que esta mañana han llamado al timbre y he oído una voz nada masculina que decía: "El cartero". Y me he acordado entonces de la consulta de Don* Antonio. Ya con mis aseos matutinos me he puesto a darle vueltas al asunto, sin llegar a conclusión concluyente, valga la redundancia, alguna.
Sentido común, amigos, método éste que no se puede aplicar a la ligera, pero que en este delicado caso opino que es el más sensato. Porque estarán conmigo en que decir "hola, soy la cartera", será, si quieren, más políticamente correcto, pero la cosa daría para chiste del genial Gómez de la Serna, cuando menos.
Ingeniera no me suena mal, pero música, desde luego, no queda bien. Arquitecta no me convence, pero jueza sí. Médica tampoco me gusta, pero ginecóloga sí. Como ven, es un tema que no acepta corsés normativos, si bien la RAE acepta esa femenización de términos como juez o ingeniero.
A ningún periodista masculino se le ocurriría llamarse periodisto, ni se siente menos hombre por eso, si bien recuerdo que el cambio de modista a modisto fue paulatino hace décadas y al final nos acostumbramos a esa voz. Pero estarán conmigo en que ir al dentisto puede resultar ridículo de todo punto, amén de caro e incómodo.
En otras palabras, escriban ustedes estas profesiones y oficios como les plazca.
Buenas noches,
Mario
Me preguntaba el amigo Don* Antonio sobre el uso del género en los sustantivos que usamos para denominar las profesiones y oficios. Que si médico o médica, que si juez o jueza, que si bombero o bombera.
Pues mire usted, como diría un político de derecha (o derechas, que ya le veo venir, Don* Antonio), ante esto yo lo que aplicaría sería el sentido común, que es eso a lo que aluden a menudo los políticos de derecha, o derechas, sin aplicarse mucho el cuento, y no entremos en política que mi sobrino me lo tiene prohibido.
Resulta que esta mañana han llamado al timbre y he oído una voz nada masculina que decía: "El cartero". Y me he acordado entonces de la consulta de Don* Antonio. Ya con mis aseos matutinos me he puesto a darle vueltas al asunto, sin llegar a conclusión concluyente, valga la redundancia, alguna.
Sentido común, amigos, método éste que no se puede aplicar a la ligera, pero que en este delicado caso opino que es el más sensato. Porque estarán conmigo en que decir "hola, soy la cartera", será, si quieren, más políticamente correcto, pero la cosa daría para chiste del genial Gómez de la Serna, cuando menos.
Ingeniera no me suena mal, pero música, desde luego, no queda bien. Arquitecta no me convence, pero jueza sí. Médica tampoco me gusta, pero ginecóloga sí. Como ven, es un tema que no acepta corsés normativos, si bien la RAE acepta esa femenización de términos como juez o ingeniero.
A ningún periodista masculino se le ocurriría llamarse periodisto, ni se siente menos hombre por eso, si bien recuerdo que el cambio de modista a modisto fue paulatino hace décadas y al final nos acostumbramos a esa voz. Pero estarán conmigo en que ir al dentisto puede resultar ridículo de todo punto, amén de caro e incómodo.
En otras palabras, escriban ustedes estas profesiones y oficios como les plazca.
Buenas noches,
Mario
viernes 4 de septiembre de 2009
¿Biznieto o bisnieto?
Por desgracia, nunca tuve hijos, por lo que tampoco tuve nietos, así que jamás tendré bisnietos. Palabra ésta que a veces he escuchado pronunciar con zeta, acaso por imitación del nobiliario término vizconde.
Reconozco que quizá alguna vez, cuando uno baja la guardia y es que no se puede ser centinela del lenguaje a jornada completa, también habré pronunciado mal la palabra, habiendo dicho biznieto o biznieta. Mal.
Aunque no divulge como nos gustaría el fruto de su trabajo, la RAE sigue sirviendo, al menos para fijar esos términos que se trastabillan por la duda. Es cierto que 'biznieto' aparece, pero nos remite a 'bisnieto', que es la correcta:
bisnieto, ta.
Respecto de una persona, hijo o hija de su nieto o de su nieta.
sábado 29 de agosto de 2009
Giros
Espoleado por el amigo Don* Antonio, vuelvo a las andadas. Quizá haya sido también la indignación necesaria para quitarse uno las perezas y volver al teclado. Esto he escuchado en un informativo de Telemadrid, esa televisión, sobre las decisiones de Zapatero de subir impuestos.
"Zapatero da un giro de 360 grados a su política fiscal".
Todos, que hemos ido al colegio, entendemos que si uno da un giro de 360 grados se queda lo que viene siendo (permítamente el coloquialismo), igual.
Giros de 180 grados, periodistas de Telemadrid, por favor.
*PS: Don Antonio prefiere el uso de la mayúscula para la fórmula de cortesía 'don', pero no olvidemos que se debe escribir con minúscula: "Hola, don Andrés, ¿qué quiere tomar?".
"Zapatero da un giro de 360 grados a su política fiscal".
Todos, que hemos ido al colegio, entendemos que si uno da un giro de 360 grados se queda lo que viene siendo (permítamente el coloquialismo), igual.
Giros de 180 grados, periodistas de Telemadrid, por favor.
*PS: Don Antonio prefiere el uso de la mayúscula para la fórmula de cortesía 'don', pero no olvidemos que se debe escribir con minúscula: "Hola, don Andrés, ¿qué quiere tomar?".
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