martes, 30 de junio de 2009

Beber líquidos

Se anuncia una ola de calor, informan los periódicos. Como es habitual en estos casos, los mayores somos los principales afectados por la virulencia de estas canículas que, por otra parte, no tienen nada de extraordinario.

A menudo, nos vienen con la cantilena de que nos cuidemos, nada de exponerse al sol durante horas, ni hacer esfuerzos, ni esto y lo otro. Y lo que no falla es esa recomendación que ofende por doble. Primero, porque los ancianos no somos tontos y, segundo, porque es una construcción incorrecta. Me refiero al chirriante:

Hay que beber muchos líquidos.
Mi buena señora, entiendo que beberé líquidos porque, desde luego, no conozco a nadie capaz de beber un cuerpo en estado sólido. No conozco a nadie, pues, que se beba una piña. Sí un zumo (o jugo, las dos me valen) de piña.

Lo correcto, lo alejado del estéril pleonasmo, sería:

Hay que beber mucho.

Buenos días,
Mario

lunes, 29 de junio de 2009

El don de la minúscula

Me permito ese pequeño juego de palabras, "el don de la minúscula", porque, a veces, una frase bien redactada, bien escrita, es todo un regalo, un don, para el lector. Y una oración mancillada con el pecado de la falta es, por desgracia, todo lo contrario. Estoy hablando, queridos lectores, estimadas lectoras, del uso correcto del don, tratamiento de cortesía para referirnos a quienes veneramos y tratamos con respeto.

No negaré que tal tratamiento se ha utilizado a menudo para dirigirse a mi persona y tampoco negaré que, en más de una ocasión, se ha empleado del siguiente ominoso modo:

*Estimado Don Mario...


Huelga decir que lo correcto habría sido:

Estimado don Mario...


Excepto reyes, véase Don Juan Carlos de Borbón, nos abstendremos de hacer más mayúsculo a quien ya se le ha otorgado la protocolaria fórmula de respeto.

Buenas noches,
Mario

sábado, 27 de junio de 2009

Los meses, en minúscula

Nadie duda en el Reino Unido y en todos los países anglosajones, nadie duda en la vilipendiada culturalmente nación estadounidense, nadie duda, digo, de cómo escribir los días de la semana en esos lugares. Con mayúscula: Monday, Tuesday, Wednesday. Una norma básica que la gente aprende y no olvida en el resto de su vida.

Aquí, en España, la historia es, como siempre, más caótica. Sería mucho decir que la culpa de todo la tiene la desidia de mi querida RAE para fijar ciertas normas básicas, pero tampoco sería poco decir. Concho, ¡los meses no llevan mayúscula!

Pero uno se harta de recibir correspondencia, documentos oficiales y de ver carteles de convocatorias con la dichosa mayusculita, como si el acto que se anuncia fuera más importante.

Repitamos todos: ¡Los meses con minúscula! Y hagamos el ejercicio, no es tan difícil: enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre.

Buenos días,
Mario