viernes, 31 de julio de 2009

Guardiaciviles

Ahora que esos hijos de la gran puta del terrorismo independentista chusco, pijos con pasamontañas, pijos de puta nacidos en Santutxu de padres honrados, ahora, digo, que han muerto por su culpa dos inocentes, me viene a la cabeza, cuando la ira y el reconcome me dejan en paz, una entrada oportuna que leí en el Manuel del español correcto, del ilustre Leonardo Gómez Torrego.

Proponía el bueno de Gómez Torrego la fórmula conjunta 'guardiaciviles' para el plural de 'miembros de la Guardia Civil'. Con el aciago atentado del jueves, estamos venga a leer y escuchar en los medios lo de 'han muerto dos guardias civiles'.

Me inclino por la sabia recomendación de don Leonardo: guardiaciviles. Y vivos, por supuesto.

Buenas tardes,
Mario

jueves, 30 de julio de 2009

Puntos suspensivos... espacio

Mi sobrino me pasa la siguiente frase que acaba de leer en Facebook:

a mi me da que estaba a medio metro del suelo...no sé...

Bien. No es la primera vez que lo veo. Parece como si hubiera un vacío normativo para el uso de los puntos suspensivos... Como si éstos fueran de otra galaxia, dimensión, o formaran parte de un régimen lingüístico anárquico. Pues no, señores. La norma, de tan elemental que me produce hasta sonrojo tener que recordarlo, exige espacio tras su utilización. Lo correcto habría sido:

a mi me da que estaba a medio metro del suelo... no sé...*

Buenas tardes,
Mario

*Sobre la acentuación inexistente no diré nada; por todos es sabido que en chats, Facebooks e incluso blogs la rigidez normativa se flexibiliza. Esta persona ya sabe que 'mi' lleva tilde en ese caso, pero igual no sabía lo de los puntos suspensivos. Quién sabe...

sábado, 25 de julio de 2009

Ti no lleva tilde, cojones

Recuerdo una página web que rezaba así: "Ti no lleva tilde, cojones". Por más que me he molestado en buscarla, con la ayuda de mi sobrino incluso, no he dado con ella. En un blog amigo, encontré la siguiente frase: "Déjame que te diga que a veces cuando sonrío lo hago por ". Huelga decir, como mis más fieles lectores colegirán, que no seguí leyendo. Puedo tener una gastroenteritis aguda que me dolerá más un desliz de este tipo. Ay. Cómo duele. Ay. Ay. Ay.

Sólo recordar que el pronombre personal 'ti' no lleva tilde, porque no es polisémico. Es decir, no hay más 'tis' que valgan. No ocurre así con la partícula 'mi' o 'mí', que puede emplearse como determinante posesivo (mi coche), o como un pronombre personal (me seleccionaron a mí).

Creo que no es tan complicado.

Buenos días,
Mario

lunes, 20 de julio de 2009

La Luna es mayúscula

ESTE ARTÍCULO SE ENCUENTRA EN REVISIÓN.

E
n estos días en los que andamos con la celebración de los cuarenta años del abordaje del hombre a la Luna, comprobamos como este topónimo va y viene de aquí para allá. En algunos medios de comunicación, veremos que escriben el término con ele minúscula, y en otros, con ele mayúscula. (Para gustos, los libros de estilo). Pues bien, la confusión obecede a una mala consulta de lo que nos dice el DRAE, que cumple con su trabajo, cierto es, otra cosa es que lo difunda como a algunos nos gustaría, labor ésta para lo que no nos queda más remedio que remangarnos la camisa y ponernos a la faena.

Si uno echa un rápido vistazo a la entrada 'luna', verá que aparece en primer lugar en minúscula, en su modo genérico. Se usará así en frases como 'Júpiter tiene dieciséis lunas', es decir, cuando se hable de la luna como cosa genérica y no cómo la que hace hoy cuarenta años tuvieron a bien hollar los laureados Edwin Eugene Buzz Aldrin y Neil Armstrong. En el resto de casos, cuando hablemos de la Luna como ese satélite sin luz que tanto excita a los licántropos, la pondremos con mayúscula. "Esta noche hay Luna llena".

Lo dice bien claro el diccionario de la Real Academia:

ORTOGR. Escr. con may. inicial.

Lo mismo ocurre con el astro que nos da la vida y que fue objeto de culto divino por no pocas culturas ancestrales: el Sol.

miércoles, 8 de julio de 2009

Avísenme si se enteran de algo

Mi sobrino, que va para literato de campanillas, me ha preguntado una duda y he quedado en evidencia al no saber responderle. Los años no pasan en balde, la memoria no es la que era y estos calores también afectan al discurrir de las neuronas. "Vayamos al Panhispánico", le he dicho, seguro de mí mismo. ('Panhispánico' es como llamo yo en la intimidad al Diccionario Panhispánico de Dudas.)

Su duda, por cierto, era sobre el uso del 'de' tras el verbo 'avisar'. Y esto es lo que nos ofrecía el Panhispánico:

avisar. Con el sentido de ‘advertir o hacer saber algo a alguien’, puede construirse de dos formas:

a) Avisar [a alguien] de algo. El contenido del aviso se expresa mediante un complemento introducido por la preposición de: Avisaron al embajador de la llegada del presidente. Si este complemento es una oración subordinada introducida por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Avisaron al embajador de que el presidente había llegado. El complemento de persona es, en esta construcción, el complemento directo, pues funciona como sujeto de la pasiva: El embajador fue avisado de la llegada del presidente. Por ello, cuando este complemento es un pronombre átono de tercera persona, deben emplearse las formas lo(s), la(s): «Una doncella la avisó de que la llamaban por teléfono» (Grandes Aires [Esp. 2002]).

b) Avisar [algo] a alguien. El contenido del aviso se expresa mediante un complemento directo y el complemento de persona es indirecto: «¿Quién le avisó mi llegada?» (Melgares Anselmo [Esp. 1985]). Este régimen es el habitual cuando el aviso se expresa a través de una oración subordinada encabezada por la conjunción que o un pronombre, y especialmente cuando la intención es admonitoria o amenazante: «Cierta mañana de calor terrible le avisaron que lo habían ascendido a mayor» (Martínez Perón [Arg. 1989]); Te aviso que me estoy cansando de tus impertinencias; Se lo avisó.


Después de leerlo unas cuatro veces, una pausa para una reconstituyente horchata y un par de lecturas más, mi sobrino, que no es nada tonto, y yo, hemos desistido. No se me caen los anillos por solicitar ayuda a algún lector más avispado que yo que nos resuelva este entuerto. No somos nada.

Buenas tardes,
Mario

lunes, 6 de julio de 2009

Una efeméride, dos efemérides

Ya arrancada la semana, retomamos la actividad en este nuestro predio virtual, con los bríos necesarios para abordar aquellos aspectos de la lengua más esquivos para el común de los hablantes. No querría comenzar este post sin antes dedicar unas palabras a mi buen amigo Don Antonio Martín Ortiz*, para con quien no tengo sino palabras de gratitud, al tiempo que de admiración.

Martín Ortiz es un tipo que, como me comenta por correo electrónico, ha decidido que no se casa con nadie y que es tal cual es. Ni una cosa ni otra, y al que no le guste, que se rasque. Y de ese ejercicio de libertad sólo pueden salir cosas buenas, como es cosa buena su blog, en el que he tenido el gusto y el honor de ser protagonista, como pueden comprobar en este enlace:

http://antoniomartnortiz.blogspot.com/2009/07/el-blog-de-don-mario-moliner-un-espacio.html

Dicho esto, vayamos al tema. Hoy, que se celebran las fiestas de San Fermín, también conocidas como Sanfermines (sí, así todo junto y con mayúscula, como también escribimos Navidades, todo junto y con mayúscula). Más de uno pensará que esos festejos se pueden calificar como una efeméride... Pues no. Son simplemente una celebración, unas fiestas. Una efémeride, amigo lector, es lo que nos recuerda la RAE:

1. f. Acontecimiento notable que se recuerda en cualquier aniversario de él.
2. f. Conmemoración de dicho aniversario.

Y lo que no recuerda tanto la RAE, en su tónica calientasillones habitual, es que el término efémerides es completamente incorrecto si se quiere dar un uso singular al mismo. Se cansa uno de escuchar la cantilena de los locutores de radio con el "Hoy se celebra la efemérides del centenario de Onetti". No señor, se celebra una efeméride, en singular sin ese que valga.

Por un exceso de prudencia, y de ignorancia, es por donde se nos cuelan las faltas. Porque es cierto que caries no admite la amputación de esa ese final. Tanto en singular como plural, caries seguirá siendo caries, no así con la voz efeméride, sin ese en el singular, que viene, por cierto de efêmero/a, es decir, que dura un día.

Buenas tardes,
Mario

*La única persona con la que me permito el uso del 'don' con mayúscula, a pesar de su incorrección.

viernes, 3 de julio de 2009

El chocolate espeso, las hostias con hache

Hace poco mi sobrino me enseñó una foto (la pueden ver ustedes mismos) que hicieron unos amigos suyos en El Cairo. Todo el mundo sabe lo hábiles comerciantes que son los cairotas y cómo aprovechan cualquier recurso para atraer la atención del cándido turista. A veces, una gracieta supone el mejor reclamo en términos de márketing y sí, escribo márketing como lo he escrito.

Qué duda cabe de que fue uno de esos simpáticos turistas el que tuvo a bien atender la demanda del cairota mercader. Le pidió que le escribiera las verdades del producto y que añadiera una palabrota. Bien, estamos ante el clásico ejemplo de iletrado tontorrón. Hostia es con hache, y lo ha sido ahora y lo fue cuando Godoy alternaba con Maria Luisa de Parma.


Me refiero, obviamente, a las dos acepciones principales que tiene el término 'hostia'. Esto es, la del cuerpo de Cristo, digamos, y la de golpe, mamporro, mal humor o simplemente interjección de asombro, sorpresa o admiración.


En este caso, la RAE fija el término sin ambages. Otra cosa es que los hablantes se hayan enterado y es que parece que, al ser un término malsonante, se puede escribir de cualquier manera.


Buenos días,

Mario


jueves, 2 de julio de 2009

Debe, debe de

Más de uno pensará que es el azar quien pone la preposición 'de' después del verbo 'deber'. En la lengua, al menos en la española (la inglesa es otra cosa, con sus arbitrarias formas de pronunciación, 'take a break/teik a brek' 'have a breakfast/jaf a breikfast), nada es por azar. Quizá por esa limpidez normativa, los hispanohablantes se relajaron y pensaron, un buen día, que ya estaba todo dicho, todo aprendido.

En la lección de hoy, diferenciaremos los dos usos de la voz debe. En caso de una obligación, esto es, un deber, la construcción prescindirá del 'de':


Manolín debe pagar sus multas de tráfico.

Al referirnos a una hipótesis o suposición, sí añadiremos la preposición 'de' al 'debe':


Manolín debe de ser muy listo, porque aprueba casi sin estudiar.

Esta norma tan clara y fácil a veces se perturba ya que al añadir 'de', el hablante siente un mayor poder imperativo: "¡Debes de pagarme las deudas cuanto antes!". No debemos dejarnos llevar por esta incontinencia verbal, en este caso prepositiva, y hacer un uso siempre correcto de esta construcción.

Buenos días,
Mario

miércoles, 1 de julio de 2009

¿Qué tan bien me conoces?

Créanme, me ha dolido poner por escrito tan lacerante oración que da título a esta cuarta entrada cibernética. No la repetiré, pero constituye el perfecto ejemplo de los atentados lingüísticos con que internet amenaza a nuestra amada lengua española. Y los de la RAE tan panchos, calentando poltrona.

Son traducciones realizadas por robots que dan la vuelta a la lengua como si fuera un calcetín. "¿Qué tan bien me conoces?", vendría a ser, y perdonen pero es que de la lengua de Shakespeare no tengo ni pajolera, algo así como How well do you know me? La he leído, por cierto, en esa herramienta de tipo sociedad en red llamada Facebook, en la que mi sobrino (que no se llama Manolín, por cierto), me ha inscrito.

Más de uno pensará que veo gigantes donde sólo hay molinos. Pues bien, en nuestra hermana patria cubana, tan próxima a los vapores norteamericanos, como por desgracia lo está el resto de Latinoamérica, con la banalización que eso acarrea, es de uso común ésta construcción sintáctica:

¿Qué tú quieres?
Que no es sino un remedo de What do you want?

Si no queremos acabar hablando castellano como verdaderos bárbaros de la lengua, animo desde aquí al buen hablante a no bajar la guardia. Y los académicos de la RAE, sí, que sigan dormitando, que así nos va.