miércoles, 8 de julio de 2009

Avísenme si se enteran de algo

Mi sobrino, que va para literato de campanillas, me ha preguntado una duda y he quedado en evidencia al no saber responderle. Los años no pasan en balde, la memoria no es la que era y estos calores también afectan al discurrir de las neuronas. "Vayamos al Panhispánico", le he dicho, seguro de mí mismo. ('Panhispánico' es como llamo yo en la intimidad al Diccionario Panhispánico de Dudas.)

Su duda, por cierto, era sobre el uso del 'de' tras el verbo 'avisar'. Y esto es lo que nos ofrecía el Panhispánico:

avisar. Con el sentido de ‘advertir o hacer saber algo a alguien’, puede construirse de dos formas:

a) Avisar [a alguien] de algo. El contenido del aviso se expresa mediante un complemento introducido por la preposición de: Avisaron al embajador de la llegada del presidente. Si este complemento es una oración subordinada introducida por la conjunción que, es correcto el empleo conjunto de la preposición y la conjunción: Avisaron al embajador de que el presidente había llegado. El complemento de persona es, en esta construcción, el complemento directo, pues funciona como sujeto de la pasiva: El embajador fue avisado de la llegada del presidente. Por ello, cuando este complemento es un pronombre átono de tercera persona, deben emplearse las formas lo(s), la(s): «Una doncella la avisó de que la llamaban por teléfono» (Grandes Aires [Esp. 2002]).

b) Avisar [algo] a alguien. El contenido del aviso se expresa mediante un complemento directo y el complemento de persona es indirecto: «¿Quién le avisó mi llegada?» (Melgares Anselmo [Esp. 1985]). Este régimen es el habitual cuando el aviso se expresa a través de una oración subordinada encabezada por la conjunción que o un pronombre, y especialmente cuando la intención es admonitoria o amenazante: «Cierta mañana de calor terrible le avisaron que lo habían ascendido a mayor» (Martínez Perón [Arg. 1989]); Te aviso que me estoy cansando de tus impertinencias; Se lo avisó.


Después de leerlo unas cuatro veces, una pausa para una reconstituyente horchata y un par de lecturas más, mi sobrino, que no es nada tonto, y yo, hemos desistido. No se me caen los anillos por solicitar ayuda a algún lector más avispado que yo que nos resuelva este entuerto. No somos nada.

Buenas tardes,
Mario

17 comentarios:

  1. Menuda pregunta nos plantea Vd., don Mario. Me he quedado sin palabras. Me pasaré la noche en vela meditando una respuesta adecuada, y más adelante le comunicaré el resultado de mis reflexiones. Yo le aviso con tiempo: no sé si tendré una respuesta adecuada. "El que avisa no es traidor".
    Buenas noches, Don Mario.

    Don Antonio

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  2. Parece ser (por lo que yo tengo entendido) que la supresión de la preposición "de" ante la conjunción "que" es un "queísmo" de tomo y lomo. Es el caso, por ejemplo, de la oración "Te aviso que tienes un piojo en la cabeza", que se considera gramaticalmente incorrecta.
    Creo que se recomienda suprimir la preposición "de" en los siguientes casos (de otra forma incurriríamos en "dequeísmo"):
    -Cuando no se exige por ninguna palabra anterior del enunciado. Por ejemplo, entre un verbo y una proposición subordinada sustantiva. "Me alegra que estés aquí".
    -Tras verbos de pensamiento, opinión, deseo. "Pienso que podemos ganar".
    -En construcciones de valor consecutivo. "Lloró hasta tal punto que me mojó los pectorales".

    Hasta aquí lo que yo puedo aportar. Pero también me puedo equivocar.

    Un saludo y gracias por este estupendo blog.
    -

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  3. No es fácil desde luego, pero puede usarse un truco: cuando avisar (y advertir, que tiene un comportamiento semejante) pueden sustituirse por un verbo equivalente a "señalar", que es transitivo, la preposición "de" no está regida por el verbo y por tanto no ha de usarse: "¿Quién le advirtió/señaló/indicó mi llegada?, es decir, cuando "avisar" no tiene un matiz final, que sí lo tienen "avisar/advertir + de", es decir, se avisa o advierte por algo, para algo, no como simple indicación.
    Adoro la horchata -- y espero haber aclarado algo!

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  4. Don Mario,

    Después de cenar, y con el estómago bien lleno, creo que se me han aclarado las ideas.

    Veamos.
    En Latín había verbos que admitían dos complementos directos, uno de cosa o acción y otro de persona:
    “Pueros linguan latinam magíster docet”.
    (El maestro enseña lengua latina a los niños).

    Al pasar al Castellano, el que en Latín era complemento directo de persona pasa a ser complemento indirecto, como puede verse por la traducción.

    Es éste el problema que hay en “avisar” (del Latín “adversare”).

    “Juan avisa a alguien” (“alguien” es CD): “Alguien es avisado por Juan” (“Alguien” es sujeto paciente).
    “Juan avisa a alguien (CI) que viene el tren”: la subordinada es substantiva en función de CD.

    Pero en
    “Juan avisa a alguien de que viene el tren”, “alguien” vuelve a ser CD de persona y la subordinada hace la función de CD de acción, como en Latín. Es una subordinada substantiva.
    Y en
    “Juan avisa a alguien que viene el tren”, “alguien” vuelve a ser CI y la subordinada hace la función de CD.

    Resumiendo: que tenemos aquí una extravagancia de la Lengua que sólo se explica por su origen latino y que ambas formas son correctas, con la salvedad de que lo que varía es el análisis sintáctico que hagamos, con algún matiz de significado.

    Y yo que les digo a mis alumnos “que el Latín, fundamentalmente, vale para aprobarlo y para que yo viva bien”.

    Es todo lo que puedo decirle.

    Buenas noches, don Mario.

    Don Antonio

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  5. Estimados amigos,

    Poco a poco se van disipando mis dudas, vaya profesor estoy hecho que enseño preguntando a los demás, ni que fuera Sócrates. Agradezco su buena disposión, Don Antonio, señor Kafkiano y señora A.

    Me quedo con el truco de la sustitución por el 'señalar'. Si se puede sustituir NO lleva de.

    Le avisó que el jueves era día festivo. ¿Le avisó DE que el jueves era día festivo?
    Le avisó que le iba a matar. ¿Le avisó DE que le iba a matar?

    Señores, espero que esto no siente un triste precedente... Pero no me aclaro. Espero poder hacerlo mañana, con la cabeza más despejada.

    Buenas noches,
    Mario

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  6. La secretaria le avisó que el fontanero ya había llegado.

    La secretaria le avisó de que el fontanero ya había llegado.

    ¿Cuál es entonces la correcta?

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  7. En español actual, la mayoría de las veces el verbo avisar rige la preposición "de" pues tiene ese matiz de finalidad del que hablaba. Los casos sin "de" quedan casi relegados a poesía
    Las nubes avisaban lluvia inminente.
    Por tanto, si entendemos esa intención de advertencia o amenaza del hablante, todos los casos señalados llevan "de":
    Le avisó de que el jueves era día festivo (para que no viniera al despacho).
    Le avisó de que le iba a matar.
    La secretaria le avisó de que el fontanero ya había llegado (para que saliera, le pagara...) Hummm... sigue siendo un detalle de leve tono casí... hay casos más claros que otros.

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  8. Que dice mi tío que muchísimas gracias, que ya se ha aclarado y que le ha vuelto la memoria y que ya lo tiene todo claro.

    Un saludo,

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. Don sobrino de don Mario Moliner,

    A ver cuándo nos dice Vd. cómo se llama para que nos dirijamos a Vd con propiedad.
    A propósito, a ver cuándo nos escribe con mayúsculas, que pueden ir sin acentos ni espíritus, esta frase que dijo Arquímides:

    Ἕυρηκα [héureka] (Lo encontré)

    cuando, estando dentro de la bañera, se dio cuenta de que su peso era menor.

    Aclaración: la palabra en griego se pronuncia como esdrújula, aunque los Romanos rancios, los que odiaban lo griego, la pronunciaban como llana, a la latina.
    Un cordial saludo,

    Don Antonio

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  11. Don Mario,

    Me he tomado la libertad de mencionarle en mi foro a propósito de un comentario que Vd. tuvo la delicadeza de hacerme. Espero que sea de su agrado.

    Un cordial saludo, don Mario.
    Don Antonio

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  12. Don Antonio,

    Me pilla Vd. con el pie en el estribo. Me voy a pasar unos días de solaz al campo, así que andaré desconectado del cacharro éste. Pero vamos, así rápido, le diré que no me acaba de convencer, y Vd. ya me va conociendo, ese modo libérrimo de emplear los gentilicios, ciertos sustantivos que a usted le parecen mayúsculos y demás.

    Ya sabe que encontrará en mí un acérrimo defensor del consenso lingüístico, porque Vd. comprenderá que como nos pongamos cada a escribir como nos sale de..., sí, esa palabra que ésta pensando...

    Un cordial saludo y que pasé Vd. también unos días entrañables.

    Buenos días,
    Mario

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  13. Don Mario,

    Es para mí un placer gozar con sus escritos, que son todos deliciosos, y, como muy bien Vd. me ha anotado, algunas cosas, bastantes, se me pegan de Vd., como esa fórmula de despedida que tanto me encanta. Y es que yo, que llevo gafas, tengo una vista aguda para reconocer a la gente que sabe mucho más que yo, y tengo por costumbre aprender de ellos.

    Mi deseo es que pase Vd. unos buenos días de solaz en el campo, o donde sea, que Vd. se lo merece y le conviene disfrutar de la vida y del buen tiempo.

    Vd., ya lo veo, es un acérrimo defensor de la ortodoxia lingüística, y en ese aspecto yo soy heterodoxo, porque escribo como me sale de la parte más noble de mi anatomía, palabra que no voy a mencionar por improcedente y algo grosera.

    Si le diré que yo soy ortodoxo políticamente, pues me considero marxista-leninista convencido, con algún matiz estalinista, de la misma forma que considero que la ortodoxia en cuestión de creencias católicas está en Ratzinger: quien quiera ser católico, pues eso, ahí tiene a Benedicto XVI. Y lo demás son cuentos. Yo tengo mis creencias y respeto las de los demás.

    Y ahora una cuestión delicada. Vd. Escribe en su comentario:

    “Vd. comprenderá que como nos pongamos cada a escribir como nos sale de..., sí, esa palabra que ésta pensando...

    Un cordial saludo y que pasé Vd. también unos días entrañables”.

    Pero, ¿cómo puede ser? ¿Es que a su ordenador se le ha ido la olla, o Vd., con las prisas para irse, se ha olvidado momentáneamente de la norma?

    Casi no me atrevo a decírselo, porque estoy seguro de que Vd. lo sabe perfectamente, pero, haciendo uso y abuso de mi osadía y mi atrevimiento, yo le manifiesto que yo habría escrito:

    “Vd. comprenderá que, como nos pongamos cada uno a escribir como nos sale de..., sí, esa palabra que está pensando...

    Un cordial saludo y que pase Vd. también unos días entrañables”.

    Vd., don Mario, no debe sentirse molesto porque yo me haya atrevido a hacerle algunas anotaciones, porque, como Vd. sabe perfectamente, aquí el maestro de la lengua es Vd., y yo soy el que mucho tiene que aprender todavía.

    Un cordial saludo,

    Don Antonio

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  14. Don Antonio,

    Se me fue la olla, como diría Vd., con el teclado. Pero diferenciemos las erratas -de esas nadie se libra y no son objeto de nuestros dardos correctores- de otro tipo de incorrecciones más graves y que arrastramos desde tiempos inmemoriales.

    Buenas noches,
    Mario

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  15. Don Mario,

    Vd., como siempre, tiene la explicación adecuada y se mantiene en equilibrio.

    Buenos días

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  16. Don Mario,

    Nos tiene Vd. sometidos, por lo menos a mí, al suplicio de Sísifo. Nos endulza Vd. la boca con su sabiduría, enseñándonos de golpe y sopetón cosas sabias, porque Vd. es un acopio de sabiduría y experiencia, y uno se acostumbra a esperar de cuando en cuando esa dosis de sensatez y equilibrio en el uso de la Lengua. De golpe, aunque con previo aviso, Vd. se declara en huelga y nosotros todos, o por lo menos la mayoría, corremos el peligro de convertirnos en zopencos que no saben hablar, ni escribir, porque no nos da Vd. la oportunidad de aprender cosas nuevas.

    Yo, que me considero un alumno suyo, si no aventajado, por lo menos muy adicto, echo a faltar esa dosis de Sabiduría a la que Vd. nos estaba acostumbrando.

    En cualquier caso, le deseo que pase un descansado fin de semana y que disfrute Vd. de todo lo bueno que hay en la vida, que es mucho.

    Buenas noches.

    Don Antonio

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  17. No sea Vd. tan ansioso, Don Antonio*.

    Mario

    *Excepcional uso de la mayúscula por ser vos quien sos.

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