viernes, 18 de septiembre de 2009

Jesuita

Hoy estoy de enhorabuena, he superado el umbral de los 4.000 lectores. No es que a mí me importe, pero me dice mi sobrino que no está mal, y yo todo lo que dice mi sobrino lo escucho y acato sin rechistar.

He ojeado (y hojeado) las páginas de El Cultural de El Mundo, que es lo mejor que sale de esa siniestra factoría mediática que lidera Pedro J. Ramírez, y he leído esa Primera Palabra que cada viernes escribe don Luis María Anson (que no Ansón, al ser, por lo visto, un apellido anglosajón). El respetable académico de la Lengua ha caído en un error frecuente, pero no por ello menos perdonable. Y reproduzco:

"El genio literario no suele desarrollarse en los albañales de la perfección formal sino en la provocación y en la fractura, en la huída de lo convencional...".

Los lectores mejor dotados ya habrán colegido que el error está en la palabra huida, que bajo ningún concepto hay que acentuar. A pesar de ser hiatos, las palabras con ui serán consideradas diptongos, razón por la cual no llevarán tilde y no se hable más. Como ya aprendimos en su día, ni

jesuita
beduino
huida

y otras palabras que no se me ocurren llevarán tilde jamás.

Buenas tardes,
Mario

PD: Y mucho menos llevará tilde Luis, que es un diptongo como una catedral, pero a veces uno llega a ver de todo.

4 comentarios:

  1. Recuérdele a su sobrino, don Mario, que tal número de visitas no se corresponden con cuatro mil lectores, sino que sus habituales lectores hemos entrado unas cuatro mil veces a su espacio (a no ser que su contador sea tan preciso que estime únicamente la cada nuevo lector, en tal caso, punto en boca). Aún así, lleva usted en tres meses casi iguales visitas o lecturas qe yo en un año (sana envidia). Puntualización aparte, me sirvió de mucho la corrección en su día de mi "huída", lo copié unas cien veces en mi libreta de castigo y no he vuelto a errar (en huido me refiero).
    Pase usted y feliz fin de semana.

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  2. Enhorabuena por sus lectores, don Mario.
    Hiatos y diptongos; y un académico acentuando huida. Y yo, que filosofo un poco en los ratos libres, , pienso que hay muchas huidas que se acentúan para afirmarse, coger carrerilla y no parar...
    Pero las huidas parece que siempre esconden algo. Mejor no acentuarlas...

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  3. Felicidades por esas 4.000 visitas que ya se van quedando atrás.
    Es motivo de alegría para todos, pues si hay tantos seguidores es porque sigue interesando aprender... y si es con don Mario, mejor que mejor.
    Me viene muy bien la lección de hoy, a veces los diptongos me pasan una mala pasada, pero nunca huyo de la correción.
    Feliz fin de semana

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  4. Respetado amigo don Mario,

    decía Cicerón (Discursos contra Marco Antonio, XII,5):

    “Cuiusvis hominis est errare, nullius nisi insipientis in errore perseverare”
    (De cualquier hombre es propio equivocarse, de ninguno, sino del necio, es propio permanecer en el error).

    Pues eso, yo tomo buena nota de Cicerón y me corrijo a mí mismo atendiendo a sus consejos, a los de Vd., don Mario. En efecto, llevo un montón de años (no diré cuántos, no sea que esas preciosas, jóvenes e inteligentes féminas que le visitan me consideren demasiado provecto en años), decía que llevo un montón de años poniendo tildes a Luis, huis, jesuita, huida, fluida, influida, y un montón de palabras más, con sus correspondientes plurales. Ahora veo que lo he hecho mal. Ni me arrepiento, ni me avergüenzo, porque a mí anteriormente, que recuerde, nadie me había dado la lección que nos ha dado Vd.

    Reciba, en consecuencia, todo mi agradecimiento y admiración por su sabiduría, que no tiene límites, por lo menos, en lo que se refiere al tratamiento de la Lengua (permítame Vd. la mayúscula: es una manía mía y no puedo evitarlo).

    Tomo nota de los deberes que hizo nuestra admirada contertulia, la que se identifica con el pseudónimo (sí, yo lo escribo así, y no estoy dispuesto a quitarle la p- inicial) de “El Patio” y, como quiero ser más que ella en algo, porque en ninguna otra lo soy, voy a escribir sin tilde todas esas palabras, no cien veces como ella, sino hasta que llegue al número mil. Ya le diré algo cuando lo termine.

    Por lo que respecta a las visitas, pues claro, yo también le felicito, pero, como ya le ha dicho la nombrada “El Patio”, tenga Vd. en cuenta que no se trata de cuatro mil visitantes, sino de cuatro mil visitas, que no es lo mismo. Y le voy a poner un ejemplo: si Vd. me invita, pongamos por caso a mí, a comer a su casa todos los días de un año, no habrá tenido trescientos sesenta y cinco comensales, sino uno solo.

    Reciba todos mis respetos y buenas noches,

    Don Antonio

    PD: “Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña”. Vd. me entiende.

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