miércoles, 30 de diciembre de 2009

Por un 2010 bien hablado (y mejor escrito)

Como diría el bueno de Don* Antonio, "me suda la polla tres cojones" si se escribe puyazo o pullazo. Bueno, no exactamente; me afecta, importa e interesa, pero va a ser que estoy algo desganado, vaguete, si quieren, y no me apetece ahora ponerme con mis magisterios de jubilado. Sé que prometí ponerme con esa cuestión, pero me van a permitir Vds. un poco de solaz navideño.

Pero no quería pasar por alto la oportunidad de desearles un próspero y feliz año 2010, con el ojo siempre avizor en la corrección de nuestro querido español, amenazado por varios frentes, entre los que se encuentra la indiferencia, la estupidez innata y el despiste generalizado. Es misión de todos velar por nuestra hermosa lengua castellana.

Les agradezco también el apoyo y la atención que, con sus comentarios y palabras de aliento, han brindado a este humilde blog de neófito tecnológico, que el año venidero promete seguir dando guerra.

Que ustedes lo pasen bien.
Buen año,

Mario

jueves, 17 de diciembre de 2009

Los editoriales

El post de hoy viene motivado por dos razones. Por el sano espoleo que sobre mi persona ha llevado a cabo Don* Antonio (Martín Ortiz) y por sugerencia de mi sobrino, que anda más o menos metido en asuntos periodísticos. Vuelvo a la palestra para dejar constancia de que aún no estoy como el bueno de Ivan Illich (soberbio relato el del Tolstoi), para dar gusto a *Don Antonio y para tranquilizar, pues, a mi sobrino, que cuando se le mete algo entre ceja y ceja no para, no ceja, hasta conseguirlo.

Me viene dando, mi sobrino, la murga con los editoriales. Que son los, y jamás las. Los editoriales y no las editoriales. Se ha hablado últimamente de los editoriales: aquel editorial conjunto de los diarios catalanes y otro, más reciente, desde una cama de hospital, de ese tipejo que dice llamarse periodista y que responde al nombre de Hermann Tertsch (por cierto que me he indignado hasta el sofoco por la de veces que he leído mal el apellido de este señorito en la prensa. Coño, si saben que es complicado, ¡redoblen la atención!).

Me dice mi sobrino que, a veces, oye a colegas suyos, ¡periodistas!, decir las editoriales, en vez de, como todo el mundo sabe, los editoriales. Oye, que quizá están hablando de Planeta y Siruela, pero me da que no. Otro síntoma de la falta de amor y cuidado por nuestro idioma, otro síntoma de que tratamos a nuestra Lengua, la española, peor a que nuestra suegra, q.e.p.d., en mi caso.

Buenas tardes,
Mario