viernes, 13 de agosto de 2010

Cuando menos / Cuanto menos

Ignoro si escribí ya sobre este tema; la señora El Patio, más atenta y con la cabeza más fresca que yo, podrá darme un toque de atención si incurro en la repetición. No obstante, no está de más insistir en ciertos temas, así que si algún asunto se me cuela por partida doble, como ocurrió con aquello de las digresiones, no pasa absolutamente nada. Al contrario. Prefiero siete pelucas a calvo, y tres tazas a ninguna, por mencionar a nuestro vasto acervo popular.

El tema de hoy alude a la delicada expresión cuando menos, que numeros castellanoparlantes confunden con la errónea cuanto menos. El otro día, leyendo una página de El Mundo (que es diario ponzoñoso y mistificador que intento no leer jamás, pero que no tuve más remedio que ojear, y hojear, por ser el único periódico que encontré en El Comercial), me topé con un artículo de una tal Elena Serrano (grabé a fuego en mi saturada memoria el nombre de la desdichada redactora) que caía en tan nefando error.

Aquel espectáculo era, cuanto menos, bochornoso.

Algo así venía a decir la redactora, intuyo que becaria, cuando en realidad quería decir:

Aquel espectáculo era, cuando menos, bochornoso.

El adverbio cuanto, en la construcción cuanto menos / cuanto más, se aplica, pero en otros casos. Me viene a la mente una canción de uno que era pariente de El Fary, creo que hijo, que decía:

Y cuanto más acelero (más calentito me pongo)...

La canción, si bien algo vulgar, estaba correctamente construida. No nos pongamos calentitos y escribamos con rigor, si no es mucho pedir.

Buenas tardes,
Mario