Me canso de comprobar cómo los autores de narrativa castellana actual se pasan por el arco del triunfo la coma que sigue a todo complemento circunstancial de tiempo.
Me pasó con la recomendable 'Anatomía de un instante', de Javier Cercas, novela que me irritó sobremanera por esa sangrante omisión. Uno se harta de encontrarse frases inexplicablemente huérfanas de comas, como esta (p. 39):
-En el golpe del 23 de febrero se engarzan dos cosas...
Cuando lo correcto es:
-En el golpe del 23 de febrero, se engarzan dos cosas...
Leo ahora un novelón que me ha regalado mi sobrino, 'La última estación', de un joven llamado Use Lahoz, y que me está entreteniendo bastante, por cierto. En la página 181, doy con el mismo error:
-Dos días después de la boda imaginaria Candela Paz esperaba...
Cuando sería mucho más acertado y grato para el lector haber escrito:
-Dos días después de la boda imaginaria, Candela Paz esperaba...
En la primera y errónea frase, se produce un raro efecto al juntarse las palabras imaginaria y Candela, sin la pausa que toda coma trae, dando un respiro al lector. No son pocas las ocasiones en que se cae en graves equívocos por esta omisión de la coma. Estarán conmigo en que la segunda oración es mucho más recomendable y coincidirán conmigo también en invitar a los señores escritores actuales a revisar los manuales de gramática de la enseñanza general básica.
No se coman las comas, por favor.
Buenos días,
Mario
Me pasó con la recomendable 'Anatomía de un instante', de Javier Cercas, novela que me irritó sobremanera por esa sangrante omisión. Uno se harta de encontrarse frases inexplicablemente huérfanas de comas, como esta (p. 39):
-En el golpe del 23 de febrero se engarzan dos cosas...
Cuando lo correcto es:
-En el golpe del 23 de febrero, se engarzan dos cosas...
Leo ahora un novelón que me ha regalado mi sobrino, 'La última estación', de un joven llamado Use Lahoz, y que me está entreteniendo bastante, por cierto. En la página 181, doy con el mismo error:
-Dos días después de la boda imaginaria Candela Paz esperaba...
Cuando sería mucho más acertado y grato para el lector haber escrito:
-Dos días después de la boda imaginaria, Candela Paz esperaba...
En la primera y errónea frase, se produce un raro efecto al juntarse las palabras imaginaria y Candela, sin la pausa que toda coma trae, dando un respiro al lector. No son pocas las ocasiones en que se cae en graves equívocos por esta omisión de la coma. Estarán conmigo en que la segunda oración es mucho más recomendable y coincidirán conmigo también en invitar a los señores escritores actuales a revisar los manuales de gramática de la enseñanza general básica.
No se coman las comas, por favor.
Buenos días,
Mario


Amigo Don Mario,
ResponderSuprimirEs un placer verlo de nuevo por aquí impartiendo Ciencia y Sabiduría.
Luego, más adelante, tras el café rutinario de la tarde, le comento más cosas.
Vaya por delante mi congratulación y mi alegbría de verlo, tras un prolongado silencio, impartiendo Clases de Ortodoxia Grmatical.
Le envío un abrazo real.
Antonio
Lleva usted razón, don Mario, además de hacernos un lío, la ausencia de comas puede provocarnos un serio problema de salud: riesgo de asfixia por quedarnos sin resuello.
ResponderSuprimirTenga usted un buen día.
Amigo Don Mario,
ResponderSuprimirMuy acertada es su exposición sobre las comas. Otro error que cometen muchos, sobre todo los periodistas, es poner una coma entre el sujeto y el verbo, sin que haya nada intercalado entre ellos. Cuando dicen:
El Presidente del Gobierno, es un inepto, porque nos está destrozando la Economía.
Deberían decir:
El Presidente del Gobierno es un inepto, porque nos está destrozando la Economía.
Vean el siguiente ejemplo de Arturo Pérez Reverte, todo un Académico de la Lengua:
Y si al maestro se le ocurre levantar la voz para decirle al zagal que cierre el pico, o agarrarlo por el pescuezo si se pone flamenco y sacarlo al pasillo, calculen el desparrame.
Después de Y, antes de si, y después de flamenco, habría que poner una coma:
Y, si al maestro se le ocurre levantar la voz para decirle al zagal que cierre el pico, o agarrarlo por el pescuezo, si se pone flamenco, y sacarlo al pasillo, calculen el desparrame.
En general, las comas responden a una pausa, cuando se rompe la secuencia normal de los sintagmas que, en Español, es: Sujeto, Verbo, CD., CI, CC. Si los CC son varios del mismo tipo, hay que separarlos por comas:
Ayer, día 20 de Noviembre, fecha de aciagos recuerdos, se hizo una conmemoración innecesaria y ridícula.
Reciba Vd., Don Mario, un afectuoso saludo,
Antonio Martín Ortiz
Como no me gustan las erratas, me corrijo a mí mismo, en mi primer comentario.
ResponderSuprimirDonde dice:
Vaya por delante mi congratulación y mi alegbría
debería decir:
Vaya por delante mi congratulación y mi alegría.
Buenas noches.
Antonio
Don Mario.
ResponderSuprimirCon el debido respeto y el aprecio que le tengo, quisiera tener el placer de leer su propio comentario a lo que yo he escrito sobre su texto.
Que tenga Vd. una buena siesta..., como yo, con toda seguridad.
Antonio
Perdóneme, amigo Don* Antonio, que no le haya respondido, porque en ningún momento su prolijo y enjundioso comentario existió en mi cabeza. Vamos, que le di a lo de Subir, pero de un modo tan mecánico (como me pasa un poco con todo) que no reparé en su feliz intervención.
ResponderSuprimirUna vez más, de usted en el clavo, y es ejemplo de tino y pertinencia. La coma tras el sujeto es un dislate de primera categoría. Sólo la aceptaremos cuando hay implícita la omisión de un verbo, en un titular muy frecuente en la prensa, pero no por ello incorrecto (brevedad obliga):
Camacho, destituido.
Al omitir el 'ha sido' que precede a 'sustituido', hay que poner una coma. El resto lo ha explicado usted perfectamente.
Reciba un atento saludo de don Mario.
Buenas tardes.
Que ganas tenía de encontrar un blog como el suyo.
ResponderSuprimirVuelvo seguro.
Lo miro mañana despacio.
Es tarde.
Muchas gracias por su comentario, señor Calvo de Mora. Puede también encontrarme en Facebook, donde últimamente estoy más activo que aquí.
ResponderSuprimirUn saludo,
Mario
¿Cuándo,en nombre del Altísimo, vais a cesar de lameros las pollas?
ResponderSuprimirSr. Cabronidas,
ResponderSuprimirSea Vd. un poco más respetuoso con los contertulios, y también con Don Mario Moliner, y no utilice el nombre de Dios, del Altísimo, en vano, ni mucho menos para decir guarrerías.
Aunque, pensándolo bien, con el pseudónimo que se ha puesto Vd., queda Vd. perfectamente retratado, porque, en buena terminología griega, Cabronidas tiene que ser por necesidad el hijo o descendiente de Cabrón.
Buenas noches.
Antonio
Señor Antonio, observo con la mayor de las dichas que es usted un hombre cultivado. Sin embargo, permita que le diga que utilizaré el nombre del Altísimo las veces que me salga de las partes nobles.
ResponderSuprimirSeñor Cabronidas,
ResponderSuprimirMe congratula que Vd. reconozca algún mérito en mí: yo también veo que Vd. evoluciona a mejor, por su forma de hablar.
Simplemente quería recordarle algo que ha leído casi todo el mundo, sea creyente o no lo sea:
Non assumes nomen Domini Dei tui in uanum, nec enim habebit insontem Dominus eum, qui assumpserit nomen Domini Dei sui frustra.
No utilizarás el nombre del Señor, tu Dios, en vano, pues el Señor no dejará sin castigo a aquel que haya utilizado el nombre del Señor, su Dios, en vano.
(Noua Vulgata, Liber Exodus, 20, 7)
Buenas noches
Antonio
Gracias, Señor Antonio, por el recordatorio, pues seguro que lo hace con la mejor de las intenciones. Ha hecho usted, sin pretenderlo, que desempolve un pequeño recoveco de mi mente donde tengo instalado mi comprensión del latín. Sin embargo, soy totalmente agnóstico, ateo y antidogmático, y me paso por donde amargan los pepinos tales recordatorios.
ResponderSuprimirBuenos días.
Señor Cabronidas,
ResponderSuprimirCreo que está Vd. algo equivocado por lo que respecta a mis pretensiones en relación a Vd.: sepa Vd. que yo no pretendo cultivar su sensibilidad, ni mucho menos infundirle idea alguna. Además, creo que ya queda bien claro cuál es el lugar preferido para sus recuerdos y posibles nuevas adquisiciones. Lo que pasa es que queda un poco exagerado, a mi modesto entender, pasárselo todo por el mismo lugar.
Que pase Vd. un buen día, y no me considere un enemigo, por favor, que no lo soy, sino todo lo contrario: Vd. me cae bien.
Buenas tardes.
Antonio
Señor Antonio, aunque pueda soprenderle, el sentimiento es mutuo. Soy un hombre de paz, y como tal, apenas tengo enemigos.
ResponderSuprimirBuenas noches.
Pues vaya 'Cabronidas' más manso...
ResponderSuprimirBuenas noches a los dos,
Mario
Don Mario, Señor Cabronidas,
ResponderSuprimirEs un placer comprobar que los entuertos se han resuelto y que ahora sabemos a ciencia cierta que todos somos hombres de bien y sabemos comportarnos.
Es un placer grande contertuliar con hombres de su categoría, Señor Cabronidas y Don Mario Moliner.
Les envío un doble abrazo, uno para cada uno, amigos míos.
Antonio
Me gusta el blog, en 'El dardo en la palabra', Lázaro Carreter siempre habla de los recortes que le enviaban los lectores, seguro que hubiera utilizado internet mucho.
ResponderSuprimirSaludos de un colega
Estimados lectores (con un saludo especial al Jean Sol Partre),
ResponderSuprimirCon vuestra presencia en forma de comentarios, me obligáis a salir de mi silencio y a preparar una nueva entrada.
Espero poder tenerla pronto, comprendo la expectación.
Buenas tardes,
Mario
¡La virgen! (que parece faltar entre tanto Altísimo).
ResponderSuprimir