miércoles, 8 de febrero de 2012

Emplatar y poner en valor

El otro día leí en un blog, no encuentro ahora el enlace, una crítica en mi opinión muy conservadora con ciertos términos en boga ahora. ¡Seamos correctos con el lenguaje, pero no inmovilistas! Perdón por el calentón, hace tiempo que no escribo por aquí y ando un poco en baja forma. Un lenguaje estático, encorsetado, pacato, es un puto coñazo y un empobrecimiento cultural. Perdonen de nuevo este giro hacia lo grueso, aunque estoy seguro que Don* Antonio Martín Ortiz entenderá mis exabruptos, con los que espero esté de acuerdo.

Puede que muchos de mis fieles lectores comulguen con el fondo de este post, pero quizá no tanto con los ejemplos que voy a poner, lo que en realidad significa que no están de acuerdo con este post. Las divergencias de opiniones son siempre bienvenidas, ni que decir tiene. Porque voy a romper una lanza en favor de dos polémicos vocablos, presentes en los tiempos recientes en los medios de comunicación, tradicionales, y en sus formatos electrónicos y de difusión 'on-line'.
A saber:

-Emplatar
-Poner en valor

Resulta que ahora lo esnob es decir que uno está hasta la coronilla de estos vocablos y que hay que ver qué mal se habla y a dónde vamos a parar. Pues mire usted, que diría cierto papanatas que vive en La Moncloa, son dos palabras que añaden matices, y que rellenan un hueco léxico muy valioso. No es lo mismo 'servir' que 'emplatar', y me ahorran ustedes que diga por qué es distinto. Los matices son evidentes.

Y no me parece lo mismo, o no me suena igual, 'valorar' que 'poner en valor'. Valorar es ver las cualidades de algo; 'poner en valor' añade un matiz de reivindicación, de algo no lo suficientemente tenido en cuenta, que me parece interesante.

Debo poner en valor el arte de mi sobrino al emplatar la lubina al horno.

No es lo mismo que:

Debo valorar el arte de mi sobrino al servir la lubina al horno.

¿O sí?

Buenas noches,
Mario




17 comentarios:

  1. Me encantan sus lecciones. Sin embargo, en esta ocasión, quería puntualizar, si me lo permite, la utilización del gentilicio "gallego" acompañado de un adjetivo peyorativo. Aunque las dos cosas son verdad "papanatas gallego", ¿diría usted "papanatas madrileño" si hubiese nacido en Madrid?.
    Si la contestación es si, le ruego me perdone.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, estimada Dilaida.

    No pretendía herir ninguna sensibilidad territorial, lo cambio y asunto arreglado.

    "papanatas madrileño" si hubiese nacido en Madrid?.

    Cuidado con ese punto detrás del interrogante, es mi particular caballo de batalla. No quiera usted matarme, que quiero disfrutar aún un poco de la vida. Escribí sobre eso hace tiempo.

    Un saludo y gracias por la visita,
    Mario

    ResponderEliminar
  3. Gracias por volver. Me gusta mucho. Es usted un azote necesario. No soy masoquista.

    ResponderEliminar
  4. Amigo don Mario,

    Es un placer inenarrable, que diría Virgilio, verlo de nuevo por aquí, mostrando, como es de esperar, esa energía y contundencia que lo caracterizan. Y si, encima, me veo citado por Vd. en el primer párrafo, es que mi autoestima sube unos cuantos escalones, de forma que corro el riesgo de tener que renovarme el vestuario, con unas tallas más.

    Comparto al cien por cien ese cañonazo que nos lanza Vd., cañonazo de aviso y situando las cosas en su sitio:

    Un lenguaje estático, encorsetado, pacato, es un puto coñazo y un empobrecimiento cultural. Perdonen de nuevo este giro hacia lo grueso, aunque estoy seguro que Don* Antonio Martín Ortiz entenderá mis exabruptos, con los que espero esté de acuerdo.

    Sí, don Mario, a las cosas hay que llamarlas por su nombre, y lo que es un coñazo no deja de serlo porque uno haga uso de los eufemismos. También lo prevengo contra posibles proyectiles que pueden venir del mundo feminista militante, o, si lo prefiere, de las tríbades, las que lo pueden poner a Vd. en un aprieto si le preguntan que por qué a las cosas malas se las llama "coñazo" y a las buenas "cojonudas". ¡Ya la tenemos líada!

    Claro, contestaría yo: no es lo mismo un coño –una vulva para los finolis- que un buen par de cojones –que no es lo mismo que unos testículos.

    Veamos ahora el fondo de su texto. A mí, la verdad, lo de valorar y poner en valor no me parece que sea lo mismo. Coincido con Vd. en pensar que lo de poner en valor añade algo de reivindicación, porque no sería lo mismo decir:

    Valoremos las cualidades de una buena hembra
    que
    Pongamos en valor las cualidades de una buena hembra.

    Creo que sobran más explicaciones.

    Ahora bien, lo de emplatar a mí me suena a rayos y, hasta donde llegan mis conocimientos, no está aceptado por RAE. Además, creo que el uso que se hace del palabro ese no es el mismo que el que insinúa Vd. Parece ser que se utiliza como sinónimo de decorar, presentar un plato, no de prepararlo.

    Un ejemplo:

    Don Mario me ha invitado a comer y los manjares estaban bien emplatados (bien decorados, bien presentados, sin que ello signifique que estaban bien cocinados, porque la carne de cerdo, pongamos por caso, no se la comería ni un perro hambriento).

    Siga Vd., don Mario, deleitándonos con sus ocurrencias y con su sabiduría.

    Que pase Vd. un buen día. Reciba mis mejores deseos y todos mis respetos.

    Buenos días.

    Antonio

    ResponderEliminar
  5. Estimado Antonio,

    Le contesto con un pie puesto en el estribo (salgo a comprar pan), pero no quería dejarlo para más tarde.

    Puesto que no hay sinónimos de "decorar, presentar un plato, no de prepararlo", ¿por qué no usar 'emplatar'?

    Y le diré algo que considero muy importante. Que un término no figure en el DRAE no tiene que frenarnos a la hora de usarlo. ¡AL CONTRARIO! Si nos parece útil y rellena un vacío léxico, ¡A POR ÉL! Con un poco de suerte, dentro de dos décadas, los carcamales de la RAE lo incluirán en las ediciones de los nuevos diccionarios.

    Que usted lo cocine bien,
    Buenos días

    Mario

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Don Mario, me gustaría que me contara un poco el origen de la expresión "a por él" por favor, lo encuentro cacofónico y redundante

      Eliminar
  6. Don Mario,

    Lamento no poder seguir su consejo de Que usted lo cocine bien, porque en cocina soy un desastre. Yo, fundamentalmente, lo que sí sé es comer: como de bien como el mejor, pero lo que es cocinar......

    Le ofrezco una alternativa: invíteme Vd. a comer unos manjares cocinados por Vd., y bien emplatados.

    Buenos días.

    Antonio

    ResponderEliminar
  7. Pues aquí me ha matao, don Mario.
    Hasta ahora yo lo seguía con devoción y estaba de acuerdo en todo con todo.
    Pero no puedo poner en valor el emplatamiento que ha hecho.
    Como tampoco puedo emplatar esa puesta en valor.
    Cada vez que leo o escucho cualquiera de las dos, me hierve la sangre.
    Seguramente es porque pertenezco al Mesozoico y me pilla con el cerebro algo fosilizado.
    Pero bueno, yo lo seguiré leyendo igualmente, y, por favor, no nos tenga tanto tiempo sin noticias.

    ResponderEliminar
  8. Don Mario,

    Con el debido respeto, tengo que decirle que no entiendo ni un coño lo que escribe Vd. en su último comentario. Puestos a escribir lo que a uno le sale del forro, ahí va eso. Es el comienzo de la Ilíada.

    Reciba un respetuoso saludo.

    Antonio

    μῆνιν ἄειδε θεὰ Πηληϊάδεω Ἀχιλῆος
    οὐλομένην, ἣ μυρί᾽ Ἀχαιοῖς ἄλγε᾽ ἔθηκε,
    πολλὰς δ᾽ ἰφθίμους ψυχὰς Ἄϊδι προΐαψεν
    ἡρώων, αὐτοὺς δὲ ἑλώρια τεῦχε κύνεσσιν
    5οἰωνοῖσί τε πᾶσι, Διὸς δ᾽ ἐτελείετο βουλή,
    ἐξ οὗ δὴ τὰ πρῶτα διαστήτην ἐρίσαντε
    Ἀτρεΐδης τε ἄναξ ἀνδρῶν καὶ δῖος Ἀχιλλεύς.

    ResponderEliminar
  9. No creo que haga falta decir palabrotas y groserías. Hablar correctamente no es ser pacato sino educado. Que nadie se crea un Reverte por decir cuatro tacos. La Literatura, con mayúscula, busca la pureza. En sus años de profesor...¿Le oyó muchos tacos a Góngora?¿Pudo captar la sutileza escatológica, en el humor de Cervantes? Aficionado a los blogs, he descubierto varios, uno de ellos "soberano literario" o algo así y otro argentino, cuya referencia no recuerdo ahora mismo (¿El pampero romántico?), que emplatan con buena salsa a la Literatura y no usan términos soeces.

    ResponderEliminar
  10. Don Anónimo, antes de hacer ninguna crítica, dé la cara, como hacemos los demás.

    Buenas noches,
    Mario

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Dé la cara". ¿"¡Dé la cara!" mejor, como reminiscencia de recreo infantil? En el fondo (último), ¿no somos radicalmente anónimos? ¿No deberíamos animarnos y animar hacia el anonimato de "la cara no importa, dé su palabra"? Hacia el bueno y educado anonimato... ¿Utopía? En la superficie debemos estar en la negativa fase de choque, pero también en el fondo, la cosa no parece tan idealista si nos atenemos al siguiente simple y práctico razonamiento:

      Yo podría firmar ahora como "Anónimo"; añadiendo al final mis iniciales; como "Manuel" (no sé cambiar este bautismo electrónico)... Pero hasta añadiendo "Benítez García García León Álbiz Cáceres...", no dejaría de ser 'anónimo' para usted en el buen sentido de la palabra al que trato de apuntar.

      Creo, Don Mario, que aunque muy brevemente, por humana cortesía debió usted responder a la crítica de don Anónimo antes de pedirle un nombre(no la cara), si no le importaba, para poder dialogar con él sin confusiones.

      Mucha salud, buenos días.

      Eliminar
  11. Don Mario,

    Me congratula tener una excusa para volver a su Blog. Me encanta esa contestación que Vd. le da al último Anónimo.

    No obstante, le sugiero que reconsidere Vd. eso de que dé la cara. En efecto, tal como están las cosas hoy día, ¿no se ha planteado Vd. la posibilidad de que lo que tendría que dar o poner el susodicho es el culo?

    Que tenga Vd. un buen día.

    Antonio Martín Ortiz

    ResponderEliminar
  12. Solo una nota sobre "emplatar": ese vocablo aparece ya en el avance de la nueva edición del DRAE. No tendremos que esperar dos décadas.

    ResponderEliminar
  13. Solo una nota sobre "emplatar": No tendremos que esperar dos décadas a su inclusión en el DRAE, porque ya está en el avance de la próxima edición.

    ResponderEliminar
  14. En el caso de "emplatar" no tengo nada que decir. No soy reticente a las innovaciones lingüïsticas, siempre que se utilicen con propiedad. Pero no me gusta que se empiecen a utilizar a lo loco, es decir como sustituto de otras formas ya existentes que expresan mucho mejor el significado que se busca. Por ejemplo, en el caso de "poner en valor" existen como sinónimos las expresiones "destacar el valor" o "poner de relive el valor". Ahora que cada cual elija la que mejor le suene. Pero a lo que voy: lo que no me gusta es que "poner en valor" se utilice con el sentido de "valorar", por ejemplo. Es el problema de las modas, que muchas veces reducen el lenguaje y su poder de significación, cuando en principio una innovación en semántica sirve para todo lo contrario.

    ResponderEliminar